lunes, 22 de abril de 2019

Una historia en mente.

Hola, tengo una historia que estoy escribiendo desde que empezó este curso. La verdad que he conocido a muchísima gente que ha cambiado mi vida y mi forma de ver el mundo.

Aun no sé si subirla porque pensé que esto no lo leía nadie, pero compañeros míos de clase me dijeron que lo leían y que les gustaba.

Si ves esto, por favor escribe algún comentario. Sólo quiero saber si os interesa leer esa historia en la que muchos aparecéis y habéis cambiado aunque sea algo de mi vida. Todos habéis sido importantes y me gustaría enseñar cómo ha ido evolucionando todo.

Gracias a ti lector, que me lees. Por ti sigo aquí.

domingo, 7 de abril de 2019

Una noche fría

Y otra vez me acuesto con lágrimas en los ojos,
Fingiendo delante de mis padres una sonrisa.
Me duele el alma, me duele el pecho, me duele el corazón.

¿Por qué te fuiste a dormir?
¿Por qué me dejaste ir?
No sé qué pasó,
pero sé que no estamos bien ni tú ni yo.


Unos dicen que lo deje, que me rinda,
cuando mi yo sólo piensa en luchar y ganar.
La guerra no durará para siempre,
y alguien saldrá victorioso de ella.
Yo ya sé que si luchamos juntos,
ganaremos ambos.


Ahora estoy muy cansada,
mis ojos piden descansar.
Pero quiero que sepas
que este corazón no se rendirá.

Gracias

Pensé que lo había superado, por un momento tenía el control de todo, iba bien, estaba trabajando duro, aprobando, parecía que se podía sacar, estaba hasta motivada.

De repente llega. Tengo que ir al médico, me dicen que tengo anemia, me empiezan a echar la bronca del siglo entre las 2 médicas y mi madre. Todo el día de un médico para otro, mi madre detrás mía diciendo que coma esto, que coma lo otro, pastilla para arriba, pastilla para abajo...

No puedo más, necesito salir. Salgo a entrenar, mi abuela y mi madre no quieren que entrene, que estoy fatal con la anemia,  pero mi padre al final las convence y me dejan ir.
El resto de la tarde me la pasé entrenando, y cuando llegué a casa sólo quería descansar.

Al día siguiente tenía clase y no había estudiado nada para los exámenes que había faltado por el médico. Rezaba porque me dejasen hacerlo otro día porque de verdad no me sabía nada.

A la mañana siguiente en clase, justifico mis faltas, pero me dice que no hay tiempo, que o hago ahora los exámenes o es nunca, se quedan como no entregados.

Ahora llega el agobio y mis ganas de llorar. Me había preparado esas dos materias mucho, iba a a probarlas, tenía esperanzas de sacarme el curso.
Ahora solo tenía ganas de irme y llorar.

No veía salida, tenía que salir de allí y así lo hice. Fui al sitio donde quedamos la primera vez, me puse música y me dejé llevar.

Allí estaba yo, en lo alto del edificio, a un paso del precipicio.
La gente pasaba, caminando, con prisas... Y yo observando. Parecían hormiguitas, tan pequeñas. Pero solo era yo, viéndolo desde mi punto de vista.

Quería verle, le dije que estaba mal y no dudó en salir del instituto para verme.

Al fin llegó y le abracé, con ganas de que no se acabara. Aún no entendía como podía haber hecho eso por mí. Él nunca se saltaba ninguna clase y aún así vino para unos minutos.

Me animó bastante verle, siempre está cuándo le necesito.

Mi día fue una gran mierda, pero contigo se me hace menos pesado. Gracias. 

lunes, 11 de marzo de 2019

Agobio. Todo está en mi cabeza.

Vale, no soy una chica muy responsable, lo admito. Vale, no soy responsable, soy un desastre, un completo e inútil desastre.
Os cuento el porqué.

Tengo varios exámenes y trabajos por entregar, y en vez de ponerme a estudiar o a hacerlos me empiezo a agobiar, a pensar en todo lo que me queda por hacer, que si me da pereza, que esto es mucho para mí, que no voy a poder...

Soy imbécil porque en el fondo de mí sé que puedo con todo esto. No sé que coño me está pasando, e intento salir del agujero pero sólo consigo hundirme más.
Ya no sé si es que lo estoy haciendo mal o que no le pongo las suficientes fuerzas y ganas para salir a delante.
Lo único que sé es que tengo que salir de este bucle como sea, y estoy viendo que tendré que conseguirlo yo sola, nadie va a venir a ayudarme, tengo que dejar de esperar a esa mano para coger la mía, tengo que echarle todas las ganas y fuerzas que me quedan.

Y sin embargo sigo aquí, bloqueada, con los libros encima de mi escritorio con lágrimas en los ojos viendo que no puedo.
No hago más que repetirme que esto sólo está en mi cabeza, que yo puedo, venga Luz, sabes que puedes, ¿qué haces perdiendo el tiempo?

Y nada, sigo acobardada, dejándolo todo para luego por miedo, ¿miedo a qué exactamente?
No lo sé ni yo.

Algo nuevo.

Dejad que me presente.
Yo soy Luz248, alguien corriente que viene a escribir sobre cosas corrientes de un día a día.
La verdad que no es la primera vez que escribo algo así, llevo toda mi vida haciéndolo, pero sí que es la primera vez que lo hago público.

Me decidí a empezar a escribir en público gracias a mi novio, él también tiene un blog, y escribe sin miedo a que lo lea nadie y admiro eso, yo siempre he tratado de ir ocultando todo lo que pensaba o sentía, simplemente por miedo a que los demás lo utilizaran en mi contra y así hacerme daño.

A partir de hoy va a cambiar eso, no me pienso callar nada, ya no tengo miedo de nada. Vale no. Eso último es mentira. Claro que tengo miedo, muchísimo, pero habrá que afrontarlo, a ver que pasa.

Resumiendo, en este blog escribiré sobre mi vida, mi día a día, mis  pensamientos, todo lo que se me pase por la cabeza básicamente, como si me da un día por poneros recetas de cocina o algún tutorial, no os extrañéis.

Y aquí doy por terminada mi presentación extraña. Lo único que espero sacar de aquí es que no lo lea mucha gente(cómo si no lo lee nadie), sacar lo que pienso y desahogarme.

Una historia en mente.

Hola, tengo una historia que estoy escribiendo desde que empezó este curso. La verdad que he conocido a muchísima gente que ha cambiado mi ...