Y otra vez me acuesto con lágrimas en los ojos,
Fingiendo delante de mis padres una sonrisa.
Me duele el alma, me duele el pecho, me duele el corazón.
¿Por qué te fuiste a dormir?
¿Por qué me dejaste ir?
No sé qué pasó,
pero sé que no estamos bien ni tú ni yo.
Unos dicen que lo deje, que me rinda,
cuando mi yo sólo piensa en luchar y ganar.
La guerra no durará para siempre,
y alguien saldrá victorioso de ella.
Yo ya sé que si luchamos juntos,
ganaremos ambos.
Ahora estoy muy cansada,
mis ojos piden descansar.
Pero quiero que sepas
que este corazón no se rendirá.

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